Dice Manolo
Escobar
tras darle
vueltas al tarro
que está tan harto
del carro
que lo piensa traspasar.
Tampoco puede
aguantar,
clama con arrebol,
cántico tan español
como aquel
porrompompero.
Y dirá, a fuer de sincero
que ya hasta odia el
Danacol.