La guerra. Y lo que no es peor, pero sí más exasperante: el no a la guerra. Los abajofirmantes y sus argumentos, enhebrados en un romance.
Hay que acabar de una vez con los viles terroristas
que asesinan en París, en Nigeria, Mali o Siria. Hay que acabar de una vez y hacerlo sin medias tintas, no con bombas ni con balas: con comprensión y «empatía».